De Tempestad en víspera de viernes casi todo lo que recuerdo es encontrarme de repente con la firma de Lara Moreno en la Feria del Libro de Madrid. Firmaba otra novedad que acababa de sacar y yo llegué con este ejemplar que tenía en la mochila guardado. Dio la casualidad de que libro y autora coincidieron en tiempo y lugar. Después, Lara me preguntó si lo había leído. Respondí que no. Y elaboró un gesto que me intrigó. En la dedicatoria me dijo: «Para Eva, esta tempestad con la jaula sin pájaro ya» y me suscitó aún más curiosidad. Ahora que lo he leído, puedo entender el gesto, quizás pensaba que no era el mejor libro para comenzar con su bibliografía (o sí).

En Tempestad en víspera de viernes hay mucho contenido. Es un libro que puedes escribir después de que te deje tu ex o un libro que puedes escribir a un ex que todavía no sabes que te va a dejar. También es una recopilación de poesía durante la pandemia y de supervivencia pura y dura a los avatares de la vida. Un poquito sobre maternidad. Así que se han mezclado varias cuestiones y de ahí su densidad. Quizás también de ahí el gesto de Lara al verme con el libro en la firma que le recordó al pájaro y a la jaula.

Sea como fuere, me alegra que dicha ave echase a volar. Me ha gustado cómo escribe esta mujer, a veces prosa poética y otra poema puro. Algo tiene su forma de escribir de ese «estar de vuelta de todo», pero en modo doliente. Hay versos muy elegantes como «No vamos a empezar esta locura sin antes desearnos buena suerte» (lo anoté en mi cuaderno) y un poema muy corto «A partir de ahora».

Le doy buena nota a Tempestad en víspera de viernes (qué tontería lo de dar nota a los libros) de Lara Moreno, me ha servido esta lectura para querer asomarme aún más hacia el resto de sus letras, a ver si así sigo avistando retazos de vida que recuerdan a otras vidas (la mía, por ejemplo). Y comprendemos un poco mejor el mundo.