¡Hola, queridos lectores! Tenemos nuevo reseña en el blog, y continuo con la literatura romántica. Este mes estoy muy ñoña, y esto es poco habitual en mí y en mis hábitos lectores. Vamos a hablar del libro Deseos, de Jude Deveraux. Espero que os guste.


¿Por qué decidí leer 'Deseos'? Este libro fue un intercambio con Cintia, una amiga de la cual ya os he hablado anteriormente (aquí) y con la que suelo compartir libros y lecturas. No nos conocemos en persona, pero siempre que podemos, nos colamos en nuestros buzones en forma de libros.

¿Cómo la es lectura de este libro? La sinopsis nos sugiere una historia en la cual dos hermanas con una buena posición social tendrán que enfrentarse por el amor de un hombre acaudalado. Pero esta sinopsis no hace justicia a la realidad. Realmente, esta novela es muy parecida a un cuento de hadas, con madrina mágica incluida, que comienza de una forma peculiar. Lo que parece una historia típica de amor y de celos, empieza bruscamente de manera paranormal: la cincuentona rica y egocéntrica llamada Berni ha fallecido y ha llegado a un lugar llamado La Cocina. En él debe realizar una buena obra para poder ir al Cielo, así pues, se convierte sin mucha ilusión en el hada madrina de una de las hermanas Grayson. En concreto, a una bella, pero obesa mujer, que es esclavizada por su padre y su hermana. ¿No os recuerda esto a La Cenicienta?

El libro trata críticamente la visión que tiene la sociedad sobre la obesidad y la delgadez y crea un adorable personaje que se irá reencontrando con su propio cuerpo. Ella es Nellie Grayson, la hermana "gorda" y no deseada, en contraste con Terel Grayson, el personaje delgado, creído y más popular socialmente hablando. Psicológicamente asistimos de la mano de Nellie a aquellos momentos en los que desea ingerir grandes cantidades de comida detallando y a veces intuyendo, las necesidades emocionales que le llevan a comer de manera descontrolada. Es delicioso la buena mano que ha tenido la autora con el tema. 

En esta historia, quien se va a encargar de romper los cánones impuestos por la sociedad, es el personaje masculino, quien se enamora de Nellie, promoviendo que todo el pueblo empieza a mirar también a esta joven de forma distinta. Por tanto, con la imagen corporal de fondo, se irá desarrollando una historia donde Terel quiere impedir que su hermana sea feliz y por otro lado, Berni, (el hada madrina que hemos dejado olvidada más arriba desde hace un rato) intenta remendar los actos maliciosos de la hermana pequeña hacia Nellie. También la propia Berni, presenciará un cambio interior en ella misma, lo cual me recuerda un poco a la Canción de Navidad de Dickens.

La historia no es ni lenta ni rápida. Los personajes tampoco evolucionan a lo largo de las páginas, sino que tienen una personalidad continua e inamovible. No se excede en los diálogos ni tampoco en las descripciones. Aunque la lectura en sí misma nos va recordando a otros cuentos conocidos, no eres capaz de prever qué pasará con algunas cosas. Y es que estas cosas, de hecho, se hacen de rogar. Armaros con mucha paciencia para aguantar ciertas situaciones (sobre todo aquellas en las que hay muchas injusticias que quedan sin castigar o aquellas en las que la mala suerte se repite y se repite sin descanso).

No es un libro sorprendente, pero tampoco es un libro que disguste. ¡Me cuesta definirlo! Diría que es un libro de aguas tranquilas, donde la ambientación cuenta poco y los personajes siempre son lo que son. Eso sí, esta historia da un giro radical a nuestro concepto de princesa y eso os quedará buen sabor de boca.

¿Volvería a leer algo de Jude Deveraux? Me parece que esta autora escribe bien, y por ello, he estado investigando para conocer otros de sus libros. Al parecer, es una autora de literatura romántica y se pueden cotillear sus libros en la página web (aquí). En principio no me ha llamado la atención ningún otro, aunque muchos están traducidos al castellano. Así que aquí me bajo, por el momento.

¿Conocíais a la autora? ¿Habéis leído algo de ella? ¿Me recomendáis algún otro de sus libros?

La Reina Lectora