lunes, 15 de octubre de 2018

Una escritora a tiempo completo: Jane Corry.

Octubre es un mes muy especial por muchos motivos. Uno de ellos es que el otoño se adhiere mucho más a nuestros días y podemos disfrutar de las primeras lluvias, las primeras naricillas frías y el olor a alcanfor de la ropa de invierno guardada durante el verano. Pero es que además, octubre es el mes de las escritoras. Así, en femenino. Este mes pertenece mucho a las mujeres, pues en él por ejemplo se creó el movimiento #Metoo, se promueve desde la literatura la iniciativa #LeoAutorasOct y hoy, se celebra el #Díadelasescritoras en nuestro país.

Para celebrar el día de las escritoras, tengo el placer de traeros en exclusiva a Jane Corry, una escritora a tiempo completo cuyo último libro, La mujer de mi marido, ha sido publicado por Planeta de libros. 

(Traducción al castellano de la entrevista original en inglés)

·         Siempre me gusta escuchar (o leer en este caso) de qué trata un libro de la boca de sus propios creadores, así pues, Jane, ¿puedes contarnos cuál es el argumento de tu nueva novela?

La mujer de mi marido se narra desde el punto de vista de dos protagonistas femeninas. La primera de ellas es Lily, una joven abogada de Londres, que acaba de regresar de su luna de miel. Su severo jefe le manda hacerse cargo de la apelación de un asesino que lleva ya varios años en la cárcel. Lily cree que es inocente, y el caso cambiará su vida. La segunda protagonista es Carla, una niña pequeña italiana que vive con su madre en el mismo bloque de pisos que Lily y su marido, Ed. A mitad del libro saltamos adelante varios años. No puedo revelar los giros argumentales, pero la relación entre los cuatro se vuelve muy diferente.

·    Para escribir la historia, estuviste como escritora residente en una prisión de hombres. ¿Cambió la trayectoria de tu novela este periodo residente? Es decir, ¿hizo que cambiases algunos elementos de tu argumento que ya tenías decididos? ¿Qué te aportó exactamente esta experiencia?

Me convertí en escritora residente de una prisión masculina tiempo después de que mi primer matrimonio terminase. Hasta entonces, había sido periodista en una revista, pero el editor se marchó y hubo cambios de personal, así que sentí que necesitaba otro trabajo. ¡La prisión era un mundo totalmente diferente! Al principio, estaba realmente asustada de trabajar allí, pero luego me fue atrayendo. Había muchos presos que querían ayuda para escribir. No fui allí buscando documentarme para una novela, pero un amigo del mundo editorial me animaba a menudo a que escribiera novela negra. Yo prefería el género romántico porque siempre me han fascinado las relaciones familiares y los giros argumentales, pero entonces me di cuenta de que podía combinar todo aquello en un thriller penitenciario. Aquel trabajo me enseñó cuánto significan la familia y el amor, hasta para el más duro criminal.


·       Al hilo de lo anterior, creo que a los lectores les parecerá interesante saber cuál fue tu rutina de trabajo dentro de la prisión de hombres. ¿Nos cuentas cómo organizaste tu trabajo dentro de ella? ¿Alguna anécdota que contar quizás?

Mi rutina de trabajo era variada. Impartía talleres sobre cómo escribir biografías, novelas, cuentos, poesía y cartas. También daba asesoramiento personalizado a los reclusos. No tenía escolta, lo cual me preocupaba al principio. Mi única protección era un silbato que llevaba atado a la cintura. Debo decir que la mayoría de hombres fueron extremadamente corteses conmigo, aunque sí que pasé miedo alguna vez. Una vez, un preso, que era realmente encantador, me estuvo siguiendo por toda la prisión, pidiéndome constantemente que viera su trabajo. Al principio, creí que lo hacía simplemente por entusiasmo, pero cuando accedí a ver sus creaciones, me quedé horrorizada (por motivos de seguridad, no puedo entrar en detalles). Después de aquello, me aseguré de no volver a verlo a solas. También me sorprendió encontrarme con momentos más divertidos en la prisión. Como la vez que un recluso me pidió que le escribiera una carta de amor para su novia porque él no sabía escribir. En otra ocasión, me propusieron pasar una noche en una celda de la prisión como parte de unas jornadas benéficas de sensibilización. Sentí mucha claustrofobia. Hay algo horrible en esa sensación de estar encerrado y no poder salir. Por aquel entonces, yo era madre soltera, y mi hijo menor aún estaba en casa. No era fácil compaginar todo aquello, pero me alegro mucho de haber trabajado en la prisión, porque me enseñó otra faceta de la vida. Envié a concursos muchos de los trabajos de aquellos hombres, y fue maravilloso contemplar la felicidad en sus rostros cuando ganaron. A menudo, escribir ayuda a la gente a afrontar sus delitos y a reformarse.


·         Si tuvieses que colocar tu libro al lado de otras novelas en una estantería, ya sean clásicas o contemporáneas, ¿cuáles serían? ¿Por qué?


Me gustaría estar junto a los libros de William Somerset Maugham porque pienso que fue un fantástico contador de historias y tenía un talento asombroso para juzgar a las personas. También me gustaría estar junto a mi tatarabuelo, Frank Romer. Era médico, pero también escribió novela negra con toques de humor, incluso fue publicado por Duckworth. Descubrí todo esto hace poco. Tengo una fotografía suya en la pared, sobre mi escritorio.

·         Cuéntanos un pequeño detalle de tu libro. Sabemos que es un thriller-novela negra que gira entorno a un asesinato. Pero, ¿podrías contarnos algún detalle que el lector no puede ver a simple vista de momento? Alguna manía de la protagonista, algún lugar especial en la historia…

¡Buena pregunta! No quiero desvelar ningún giro, pero estad atentos a las referencias sobre arte y pintura…

·         Sabemos que adoras el mar y que habitualmente regalas a tus seguidores de Twitter preciosas imágenes de la playa cerca de tu casa. ¿Te ha ayudado el mar también a escribir esta historia?

Siempre he querido vivir cerca del mar, aunque crecí en un bonito barrio a las afueras de Londres. Luego, con mi primer marido, criamos a nuestros hijos en el campo, alejados del agua. Cuando me casé con mi segundo marido, nos mudamos a la costa. Aquí voy a nadar cada día, a menos que el mar esté bravo. Mi hija y su marido también se mudaron aquí, y yo cuido de mis nietos dos días a la semana, mientras ellos trabajan. En los días que hago de abuela, no hay más remedio que escribir de noche. No hay duda de que el mar me ayuda a escribir, me inspira cuando voy a nadar y también cuando corro por el paseo marítimo. ¡Incluso es un personaje recurrente en mis libros!


·         Trabajas a tiempo completo para la editorial Penguin Random y este es el sueño de muchos escritores. ¿Qué consejo les darías para conseguirlo?

Mi consejo es que encuentres un tema que te apasione realmente y que sea lo suficientemente original como para atrapar a un agente y a un editor. Para mí lo fue la prisión. Pero tu pasión puede estar delante de tus narices. Por ejemplo, si trabajas en un supermercado, podrías escribir una novela desde el punto de vista de un/a cajero/a que ve a los mismos tres clientes cada día. De pronto, un buen día, sólo aparecen dos. ¿Qué le habrá pasado al tercero? Huele a novela negra, ¿verdad?… deja que tu imaginación vuele libre. No te dejes desanimar por gente que te diga que deberías tener un «trabajo adecuado». Las editoriales van a publicar a alguien, así que, ¿por qué no a ti? Saca tiempo para escribir recortándolo de otras actividades de tu vida, o bien quedándote hasta tarde o levantándote temprano. Puede que solo seas capaz de escribir una página al día, pero todo suma. Sigue cuentas de agentes en twitter y pregunta si puedes enviar tu trabajo. Asegúrate de que cada uno de tus personajes tiene un conflicto que haga que el ritmo se mantenga. Participa en concursos, aunque no ganes, es una buena disciplina.



·         Y ahora una pregunta que realmente es un deseo: ¿visitarás España en algún momento? 

¡Visito España a menudo! Mi hijo mayor vivió cuatro años en Pamplona, y cada año seguimos yendo juntos a recorrer diferentes etapas del Camino de Santiago. También visitaré la región de Murcia, a finales de este otoño. ¡Tengo muchas ganas!

Querida Eva,
Muchas gracias por hacerme estas preguntas.


Estoy realmente entusiasmada de haber tenido la oportunidad de entrevistar a una escritora como Jane Corry. Además, a medida que iba leyendo sus respuestas, encontraba a una mujer cercana, con mucho que contar y con una gran pasión por la escritura. ¿Te ha ocurrido a ti también? La mujer de mi marido está entre mis libros prioritarios, y va a ser un guilty pleasure, como ya le han etiquetado, de los buenos. 

¡Gracias por leernos!






domingo, 14 de octubre de 2018

Forever young con Beatriz Baró.

Durante este mes he comenzado a leer un libro que me está transportando hasta mi adolescencia. Los niños de los 80 y 90 hemos vivido otro tipo de infancia, más libre, más salvaje. Ahora, muchos de nuestros adolescentes sucumben a las tecnologías y lo más intrépido que hacen es subir una foto a Instagram. Antes no había manera de documentar nuestras aventuras, no teníamos la necesidad de conseguir likes o crear todo un escenario de ensueño que mostrar a nuestros seguidores. Éramos más dueños de nuestra propia vida. Cuando leo un libro que habla de adolescentes, además, también espero que sea sincero. Si pretenden edulcorarlo, siento rechazo de manera inmediata. Se nota mucho cuando se fuerza a que una historia de jóvenes sea pro educativa, cuando lo que está pidiendo el guión es que sea real. Estos dos grandes elementos, el nostálgico y la sinceridad, es lo que me han enganchado tantísimo al libro de Beatriz Baró, una escritora que sobresale por su pluma, por su estilo, y por su gran calidad. 


Más de 500 páginas se suceden para introducirnos en la vida de un grupo de adolescentes que están pasando el verano en el pueblo ficticio de Vistaclara. Lo que puede de entrada echarnos para atrás (el grosor del libro), es uno de los puntos fuertes de la autora. Escribe tan bien, y la rutina de los jóvenes es tan atractiva (por un momento te olvidas de tu propia edad), que cuando te quieres dar cuenta ya has superado la mitad de la historia y te acercas a la gran golosina de la misma: el giro de ciencia ficción final.

Beatriz ha deseado que esta primera parte de la trilogía nos permita conocer muy bien a nuestros protagonistas. Se ha recreado en transportarnos a esos calurosos veranos junto a nuestra pandilla, en los cuales las risas, las cervezas, la música, los amores adolescentes y los atardeceres infinitos, formaban parte de nuestra vida. Sin ningún tipo de censura, estos jóvenes a veces son brutos, otras sobreprotectores, otros son una mala compañía y en ocasiones, también temerarios. 


Durante septiembre, ha habido más de 20 lectores siguiendo esta novela, y hemos creado, durante estos últimos 14 días, una enorme cadena de publicaciones en donde se han presentado a los protagonistas de la misma, la lista de reproducción, la entrevista que le realicé a la autora y otros datos de interés. 


Mi blog es el encargado de cerrar esta tanda de publicaciones, y por ello, os tengo preparada una sorpresa. Como sabéis, Todas las canciones de rock pertenece a una trilogía titulada Del otro lado. Quienes han terminado ya el primer tomo, esperan, ansiosos, el segundo... ¿Cuándo saldrá este segundo volumen? Pues no tardará mucho, pero de momento, ya podéis ver la portada:

También he tenido el placer de realizarle una entrevista física a la escritora, que podéis ver AQUÍ. En este vídeo, respondemos a preguntas como:
  • ¿Cuáles son las influencias cinematográficas o literarias de este libro?
  • ¿Qué sensaciones han tenido los lectores al terminar el libro en general?
  • ¿Por qué leer este libro a pesar de tener más de 500 páginas?
  • ¿Por qué se titula Todas las canciones de rock?
  • ¿En dónde se inspira el pueblo ficticio de Vistaclara?



Creo que solo me queda invitaros a leer Todas las canciones de rock y a estar muy atentos de la fecha de publicación de La cueva, el segundo volumen de esta historia que nos van a hacer olvidarnos hasta de nuestra propia edad. Y es que como dice una canción que me viene ahora mismo a la mente, dejarse llevar, suena demasiado bien...



martes, 9 de octubre de 2018

El efecto Midas, de Manuel Dorado.

Según la mitología griega, entre el 740 a. C. y el 696 a. C., existió un rey capaz de convertir todo lo que tocase en oro. El propio Aristóteles apoyaba esta historia y le daba un final: el pobre rey acabó muriendo de hambre debido a su extraño poder. Este don le fue otorgado como presente por la hospitalidad que Midas tuvo con Sileno. El don se lo otorgó el mismísimo Dionisio. 

Es una historia trágica, porque este rey, a pesar de su inmenso poder, acabó siendo incapaz de tomar alimento alguno sin que este se convirtiese en oro. Midas, al fin y al cabo, era un hombre de carne y hueso ostentando el poder de un dios. ¿Os imagináis que este don existiese en nuestro mundo? Y no solo el don de convertir aquello que se tocase en oro, sino el don de tener un poder ilimitado a través del cual, todo lo que imaginásemos, se hiciese realidad...



Me considero una apasionada de la espiritualidad, y estoy al tanto de la gran aceptación que libros como El Secreto están teniendo entre el público. No he adquirido ninguno de ellos, aunque sí profeso su filosofía: "creer para crear". O lo que también se denomina: ley de la atracción. Para mí, el libro El efecto Midas, de Manuel Dorado, da forma y materia a todas estas teorías de "el pensamiento como creador de materia", dentro de una historia de ficción. Por supuesto, el autor no tiene ninguna pretensión espiritual con la novela, sino que soy yo quien descubro en ella la otra cara de todas estas corrientes actuales metafísicas, y me resulta muy curioso cómo el protagonista, de alguna forma, lleva al extremo los postulados de Rhonda Byrne y otros autores, dentro de una aventura de ficción.

Y es que, ¿puede el ser humano ostentar un poder ilimitado a través del cual crea todo lo que desea? El germen, la idea, el argumento de esta novela, es inédito para mí y muy magnético. Este es el primer punto positivo que deseo resaltar del libro. Pero durante la lectura ha habido pros y contras que paso a relataros.

La historia se estructura en tres grandes partes: La captación, el poder y la caída. Ambas nos dan pistas de en qué se va a centrar el argumento. Este argumento tiene una coherencia muy alta. A pesar de meterse en un campo científico, todo encaja a la perfección, porque Manuel Dorado sabe de lo que escribe. El escritor es ingeniero aeronáutico y sospecho que está bastante relacionado con el campo de la física y los experimentos científicos. De hecho, no creáis que esta historia se sostiene sobre "un don mágico", sino sobre "inflexores cuánticos". Manuel no ha creado fantasía, sino ciencia ficción, que no es lo mismo, como ya supondréis. Los inflexores cuánticos son personas con capacidades cerebrales que van más allá de los límites de nuestra realidad (telepatía, telequinesia...) y para estudiarlas, se llevan a cabo una serie de experimentos, medidas psicométricas e hipótesis científicas que encontraremos en la novela, otorgándole a esta un importante grado de seriedad. Puede que algunos lectores encuentren la introducción del libro más lenta y perezosa por esta razón, pero estos datos son necesarios. La lectura es un proceso activo. Nosotros vamos construyendo toda la trama en nuestra imaginación, y disponer de herramientas tan técnicas, lejos de aburrirnos, debería ayudarnos a profundizar mucho más en el mundo que estamos descubriendo. Manuel nos pone la bata blanca de científicos de la NASA y nos hace partícipes de todas sus ecuaciones

Así pues, no. La carga científica o la introducción algo espesa no es la pega que tengo del libro. Para mí la mayor pega es que el escritor,a pesar de sus intentos de ahondar en las emociones de los protagonistas durante sus vivencias, no ha conseguido convencerme. Las frases cortas del autor y un estilo un tanto analítico, han dado paso a personajes anodinos. Y me cuesta decirlo, porque realmente sus sentimientos, sus pensamientos, sus deseos y sus miedos, están descritos sobre el papel, pero no me llegan de ninguna forma. Ni siquiera en el gran final que Manuel nos tiene preparado. Por otro lado, tienen comportamientos poco creíbles. Nuestro protagonista masculino se deja embaucar muy rápido, y nuestra protagonista femenina parece servir únicamente para introducir el romance en la trama. Los malos no adquieren el matiz de "tan malos" y todo se vuelve un cuento de situaciones que se resuelven de manera fácil. Mi segunda gran pega: a veces se narran situaciones un tanto absurdas, como experimentos de graves consecuencias que, a pesar de lo ocurrido, parecen no tener grandes represalias; o persecuciones que siempre salen bien. Es como una película en donde está claro que los buenos, se metan en donde se metan, saldrán bien parados. 

En la segunda parte de la historia, se abre un debate interesante sobre la guerra, la paz y la religión, pero después se desinfla. Ya no hay más debate, solo persecuciones que se complican y que, como ya dije, en seguida se resuelven. He aquí mi tercera gran pega: lo que va a ocurrir a continuación en la historia, se ve venir. De hecho, en algunos momentos, yo misma pensaba: "¿Cómo no se da cuenta X de lo que va a pasar?" Me entraban ganas de zarandear a los personajes para que abriesen los ojos. El giro argumental del final me lo esperaba, pero haciendo un sondeo previo de valoraciones de esta novela, he encontrado un gran consenso entre lectores que aplauden este tramo final. Así pues, creo que a muchos os puede sorprender. 

Aunque los personajes no han conseguido convencerme, se descubre en ellos una evolución a lo largo del relato que merece ser comentada. Y, a pesar de que tengo pegas importantes, el libro me ha gustado. Contradicción nivel máximo, lo sé. Pero cuando he cerrado este libro, he tenido una sensación agradable y no precisamente por haberlo terminado. Me he dado cuenta de que he recorrido los pasillos de los laboratorios de la NASA hablando la misma jerga que ellos y entendiendo todo a la perfección, que he conocido a un semidios y que me he planteado cómo sería tener un poder ilimitado siendo solo un ser humano. He sentido ese regusto terrible de cosas imposibles y he conocido a distintos personales con distintos roles, aunque finalmente no me haya hecho amiga de ninguno de ellos. Incluso he revivido pasajes bíblicos, y se ha reflejado sobre mí el sol del desierto. Ha habido momentos épicos, momentos técnicos e ideas grandiosas que me han gustado lo suficiente como para aprobar esta lectura.



¿Qué os suscita esta idea de poderes ilimitados?


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