martes, 26 de marzo de 2019

Las cenizas de la inocencia, de Fernando Benzo.

Suena de fondo Petite fleur, de Sidney Bechet. Y parece que Asia va a aparecer de un momento a otro moviendo las caderas suavemente, con un micro entre las manos y su vestido de luces. Asia es uno de los diversos personajes que recorren esta novela al ritmo de jazz, mafias a la española y calles madrileñas. Uno de los muchos que componen esta maraña de sucesos de la cual nadie sale ileso.


Sinopsis |

Es posible que el lector conozca a Fernando Benzo por alguna de sus anteriores novelas o más mediáticamente, por ser exsecretario de Estado de Cultura durante la legislatura de Mariano Rajoy. Pero se hace imprescindible conocer a Benzo por su última obra, Las cenizas de la inocencia, porque ha trasladado el Chicago de los años 40, con todos sus gánsteres y su jazz, a la capital de nuestro país: Madrid. Y lo ha hecho de forma tajante. 

Parece que cuando se habla de España, sobre todo de la España de la posguerra, no se encuentra en ella ningún glamour. Desde luego, qué glamour pueden tener las consecuencias de una guerra, cierto es. Pero también, Chicago se encontraba en plena decadencia por los estragos de la crisis de 1929 y sin embargo, ha llegado hasta el cine y la literatura de forma mucho más atractiva. No hablo de blanquear la historia, de lo cual no soy partidaria. Sino de cómo en España parece haber prevalecido siempre el marco de lo cutre. Como bien indica Fernando Benzo en múltiples entrevistas, los estraperlistas españoles eran al fin y al cabo gánsteres, aunque Hollywood nunca se fijase en ellos.

Me gusta, sin querer perdonarle nada a los años de dictadura, que se haga literatura de posguerra en donde no todo se centra en las consecuencias de la misma. El marco de la novela de Benzo está inmerso, como no podría ser de otra manera, en ellas (el hambre, la escasez de trabajo, las malas condiciones de vida, el miedo, los arrestos injustos...), pero el argumento va por otros lares. El argumento es un thriller español de los 40 con algunos elementos importados (como el jazz), y otros muchos propios. 

Benzo nos muestra en Las cenizas de la inocencia ese país de contrastes que siempre ha sido España y para ello recurre a personajes y lugares encontrados: Lanza, un personaje muy cercano al de El gran Gatsby, con gustos exquisitos, jefe de uno de los dos grandes grupos de estraperlo de la ciudad, y Sampedro, más cercano a un Torrente comedido, jefe del otro gran grupo mafioso madrileño. También los locales que sirven de escenario para la novela parecen contrastar entre sí: el Dixie, el gran protagonista, un local de jazz íntimo y menos pretencioso, y el Pasapoga, un lugar en donde alardear, con más glamour y personalidades de la élite. Incluso el propio Madrid, incapaz de mostrarse indiferente, muestra implacable sus extremos: el de las apariencias y el de la decadencia. 

El libro es muy visual y bien podría convertirse en una película. Es lento y pausado. Alguna de estas pausas me recuerdan a las que se hacían en el cine negro antiguo, y que emanaban suspense. No es una novela escrita con prisa. Hay tragedia y desgracia, pero al terminar la historia, parece salir el sol entre las nubes del cielo madrileño. Y no es un sol argumental, pues dejaré al lector que descubra si la historia acaba bien o mal, sino que es un sol emocional. Los sentimientos de compañerismo, amistad, lealtad e incluso amor, que se han estado forjando durante toda la novela entre tugurios y pesares, triunfan en lo bueno y en lo malo.

Las cenizas de la inocencia, además de un thriller de gánsteres españoles, de épocas malsanas y de calles madrileñas, es una historia de amistad. Los protagonistas son realmente los dos chiquillos que consiguen hacerse socios y amigos entre tanta desconfianza y maleza. Y es que una de las claves de esta novela es el elenco de personajes (y sus lazos), por ello quise comenzar la reseña nombrando a uno de ellos: Asia. Todos los personajes tienen sus propias contradicciones, pues dentro de ellos está el bien y el mal. Incluso se puede llegar a empatizar con alguno que no se debe y llorar el mal final de otros que tampoco se lo merecen. Pero lo que más destaca son las lealtades que se tejen entre ellos.

Las descripciones son crudas, porque Madrid está herido y heridos están sus habitantes. Incluso los que se lucran a costa de la dictadura. Benzo se ha tomado muchas molestias en ajustar bien el lenguaje a la época y en crear paralelismos anafóricos entre la ciudad y sus habitantes. Todo expresa lo que tiene que expresarse. 

Creo que es una obra que sobresale dentro de la literatura de posguerra al traernos una propuesta diferente, alejada del marco más político. Con unos personajes con dicotomías, una ciudad inmortal, y una realidad a la española descrita con elegancia. Muy recomendable.



10 comentarios:

  1. Hola guapa, pues aunque no me suelen gustar las novelas de la posguerra española me alegro de que alguien se atreva a hacer una novela diferente sobre ello.
    Un besazo

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  2. ¡Hola! Te felicito por tener la valentía de publicar tu novela. Si me lo permites, te haría un post en mi blog. Por otro lado, hablando de la reseña que nos presentas, te cuento que solo ese título me da como miedito... Y eso de posguerra me suena a épocas duras que me ponen sensible y seguro lloraría fácil.

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    Respuestas
    1. Hola bella, muchas gracias por tu disponibilidad. Claro que estaría interesada en salir en tu blog. Escríbeme si quieres a evafrairo@gmail.com con tu propuesta.

      Por otro lado, no temas esta historia porque no se revuelca en las partes más duras, precisamente eso quería resaltar, que esta novela parece que va más allá de las típicas consecuencias de la posguerra y es capaz de hilar un argumento al margen de ellas (todo lo que se puede, que no es mucho, porque fue una época dura).

      Un abrazo.

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  3. Me ha gustado mucho leer tu reseña, que te agradezco mucho. No creo que pueda haber mayor recompensa para un escritor que ver que su historia gusta a lectores como tú.

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    1. Gracias, Fernando, por dedicar tu tiempo a dejar unas palabras en esta web. Yo también te lo agradezco de corazón.

      Un abrazo,
      Eva.

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  4. A mí también me gusta cuando se trata de la posguerra que no todo se centre en "las heridas", seguir adelante es la clave 🤗

    Muy buena reseña Majestad.
    Besitos 💋💋💋

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  5. Hola Eva, como siempre una reseña magnífica, y desde luego, a mí me dejas con ganas de leerlo. Así que nada, lo haré en cuanto pueda. Me interesa mucho leer el punto de vista del autor, ver ese Madrid de la posguerra y también escuchar ese ritmo de jazz.

    ¡Besos! :D

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  6. ¡Hola!
    Puede que le dé una oportunidad en algún momento, así que me lo llevaré apuntado.
    Gracias por la reseña.
    Un beso :)

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  7. Hum, sí, me parece bien que se salgo un poco de lo mismo, pero eso de que sea lenta me echa para atrás, y la trama no termina de convencerme

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