Sergio Álava tiene la memoria repleta de historias del Sahara. Como aventurero incansable que es, lo ha visitado ya varias veces, aunque el recuerdo de la primera vez siempre es el que deja una huella más profunda e imborrable. La hospitalidad de sus gentes, las enseñanzas sobre la vida, las pequeñas cosas que en nuestro mundo occidental casi se han perdido y que solo son visibles a través de la dura belleza del desierto. El tiempo, que parece detenerse en la eternidad de sus arenas. Fruto de todo ello, ha nacido su primera novela, Diosesdel S…
Mis redes sociales