¡Hola, mis queridos seguidores! ¿Qué tal ha comenzado abril? Yo os traigo un libro recién aterrizado de la lectura conjunta organizada desde el blog y dentro del club de lectura Las Lunas del Reino (aquí). Vamos a ver qué os puedo contar de él.



¿Por qué decidí leer La Vigilante? La Vigilante es un libro de fantasía que a todos los que nos interese este género, nos va a llamar la atención. Además, Ana tiene muchas influencias culturales (japonesa y mexicana) y desde un primer momento supe que íbamos a encontrar retazos de ellas en sus libros. 

¿Cómo es la lectura de La Vigilante? Lo más destacable de este libro es el planteamiento en sí mismo. Todo tipo de criaturas se encuentran en nuestro mundo y sólo hay una forma de mantenerlas controladas: a través de la vigilante. Esta función recae sobre una generación de mujeres que han velado siempre por la seguridad de los humanos y a la vez, por mantener la integridad de El Consejo que aúna a todos estos seres. Por tanto, os podéis imaginar el despliegue que vamos a encontrar en el libro: elfos, vampiros, licántropos, brujas, magos, mujeres-oráculo... Ana ha manejado muy bien todo lo relacionado con las leyendas de cada uno de ellos y también de objetos mágicos como espadas legendarias. 

Por otro lado, hay una fuerte ambientación japonesa, sobre todo al inicio de las páginas. Yo siempre he renegado, no sé muy bien por qué, de los libros que transcurren en Japón, pero me ha gustado mucho la forma en que la autora ha integrado elementos de esta cultura dentro de la historia. Nos encontramos incluso con palabras japonesas (con su traducción al lado).

Foto realizada por La Reina Lectora
El inicio es muy potente. La protagonista estaba bien perfilada, la historia de amor estaba bien llevada. El suceso que da pie al nudo de la obra fue muy potente. La magia comenzaba a asomar entre las páginas, pero algo ocurrió. A partir de esta atractiva introducción nos encontramos con cierta inmadurez literaria para desarrollar la historia. Incluso parece que estamos leyendo un borrador más que un libro finalizado y publicado. Y os preguntaréis, ¿qué es exactamente lo que ha desmerecido tanto la obra? Aparecen nuevos personajes que aceleran los acontecimientos y dan lugar a escenas forzadas. Se desarrolla una nueva historia de amor-flechazo innecesaria. Ciertas escenas no se entienden bien y hay demasiados giros. Sobre todo, en la resolución del final ocurren tantísimas cosas, que no nos da tiempo a entenderlas ni a disfrutarlas. Es como si la autora hubiese elegido varios finales y no habiendo querido descartar ninguno, haya tratado de hilarlos para que aparezcan todos. En cuanto al estilo narrativo, los capítulos se hacen largos y pesados y hay errores ortotipográficos, así como estilísticos. En este último caso me gustaría señalar que la autora va a paliarlos todos en una próxima autopublicación y espero que así sea, porque cuando adquirimos una obra, esperamos la mayor pulcritud en ella.

Me temo que al final, han pesado más todos los elementos negativos que los positivos. Me quedo al menos con el buen sabor de boca que todas las leyendas, criaturas y elementos japoneses me han dejado. Pero la historia en sí misma se debería simplificar, pulir y retocar bastante. Yo cogería las piezas del ajedrez y recolocaría la jugada. Estoy segura de que con tan bonitas figuras, ibas a hacernos un jaque mate a todos, así que, ¡mucho ánimo, Ana! Muchos lectores van a esperar con ganas la nueva edición autopublicada de La Vigilante.

¿Volverías a leer algo de Ana L. Román? Pues sí. Quiero darte una nueva oportunidad porque eres una autora muy trabajadora y con muy buenas ideas en la cabeza. Sé que tienes otros muchos proyectos en mente y sobre todo, tienes claro que quieres mejorar los que ya existen. Así pues, todo mi apoyo y cuenta con mi hacha lectora. La segunda parte de La Vigilante se llama Revelaciones y ya está disponible (aquí).



¿Qué opináis sobre este libro? ¿Le daríais una oportunidad?