Purgatorio es una novela cuyo argumento trata sobre un reality show, sí, como La Isla de las Tentaciones y su famoso grito de guerra: «Estefaníaaaa». Pero a diferencia del programa televisivo de Cuatro, la novela Purgatorio de Alberto Val Calvo tiene unos concursantes muy diferentes: diez hombres que han sido condenados al corredor de la muerteUn argumento que, quizás, alcance cotas más altas de audiencia que las del mismísimo programa presentado por Mónica Naranjo.

El nuevo reality show

UN REALITY SHOW DE MUERTE.


Purgatorio es la obra que Alberto Val Calvo presentó al Premio literario de Amazon 2019, convocatoria que fue ganada por Inmemoriam, una obra que también tenemos reseñada en el blog. Y, aunque he usado La isla de las tentaciones como reclamo, la novela de Alberto Val Calvo es una novela que recrea un reality muy diferente, e incluso, un argumento muy diferente a todo lo que se presentó durante el Premio 2019. Se parece mucho más a películas como Saw. De hecho, el comienzo me ha trasladado en cierta manera a ella (sin la parte gore). 

Un grupo de hombres despiertan en una sala hermética cuyo mobiliario está compuesto por una alfombra de pelo roja y un sofá de cuero rojo. En una de las paredes hay una gran pantalla. No recuerdan cómo han llegado allí y lo único que tienen en común es que todos están condenados al corredor de la muerte.  Alberto Val Calvo nos lanza un dilema moral: ¿Podemos identificarnos con los concursantes o preferimos ser parte del público y disfrutar del showAdemás, las reglas son muy claras: solo uno puede salvarse y obtener la libertad. El resto mueren.


TAN ADICTIVO COMO PREDICEN LOS ENTENDIDOS.


¿Por qué consumimos tantísimos reality shows? Dicen los entendidos que los reality nos muestran un retrato de lo que somos, de manera que tendemos a identificarnos fácilmente con los concursantes: con lo que hacen y nosotros no nos atrevemos a hacer o con lo que hacen y nosotros también hacemos. En Purgatorio de Alberto Val Calvo el juego también está en si seremos capaces de empatizar con los delincuentes o, por el contrario, vemos el concurso como una especie de justicia necesaria. 

Se puede considerar como adictivo el libro del autor porque la forma de escribir, directa y sin florituras, hace que el libro se lea en un suspiro. A medida que nos damos cuenta de que las amenazas de muerte del programa se cumplen, deseamos con más ganas continuar pasando páginas para llegar hasta el final. En este recorrido, a su vez, conoceremos la vida de los concursantes y por qué fueron condenados.


ALGUNOS ASPECTOS A MEJORAR.


Aterrizar un reality show a un libro debe ser bastante costoso, y más si este es una especie de thriller y persecución a contrarreloj. Por ello, el proceso de eliminación de los concursantes, llega a un punto en el que se hace un poco repetitivo y rutinario. No tenemos realmente mucho más escenario que el que se plantea en el programa y eso hace que el argumento también quede un poco asfixiado. 

La psicología de los personajes, así mismo, se tendría que mostrar en dos espacios temporales: en su historia previa y en el momento presente, porque los niveles de tensión y por tanto de actuación, son bastante diferentes. No es lo mismo estar bajo presión de muerte que estar cometiendo un delito. He echado un poquito en falta más profundidad en la vida de los personajes y quizás, más trabajo psicológico en la parte tensa en la que se encuentran. 


SÁLVESE QUIEN PUEDA.


En general, creo que el formato argumental de Alberto Val Calvo en Purgatorio es de los libros más originales que han caído en mis manos. Además, se presenta como un libro de actualidad no solo por los dilemas morales y crítica social que plantea, sino porque los reality shows son de sobra conocidos por todos. El final, que impacta, te hace analizar en retrospectiva toda la obra y sacar esa moraleja agria, en donde cada cual parece que mira solo por sus propios intereses, ese  «Sálvese quien pueda». Al final, todo el libro se traduce en morbo puro y duro.