Querido escritor, hoy traigo una nueva publicación en mi sección Muy, muy lejano. Una sección en la cual pretendo darte los mejores consejos para publicar, promocionar y mimar tu libro. Lo más fácil hubiese sido hablarte de los anuncios de Amazon.es, ¿verdad? Aparte de las quejas de los autores autopublicados que se vienen dando desde noviembre de 2018 (por qué vendes menos, por qué no entras en los motores de búsqueda, qué narices está pasando con el ranking...), este mes la moda ha sido el aterrizaje de los anuncios para España. Y como noto que nos estamos volviendo un poco crazy con Amazon, intentando entenderle, quiero airear el tema proponiendo algo que nos saca de lleno de él: el networking. Porque os digo una cosa: hay algo que no necesita ni algoritmo ni patrocinios, y es el cara a cara.


Si me preguntáis por qué mis proyectos dan tan buenos resultados, os diré que es porque siempre que pinto un cuadrado, me recuerdo a mí misma que no debo acomodarme en él. Sigo buscándole las vueltas a dicho cuadrado hasta que llego al cubo, y así infinidad de veces. Con esta metáfora geométrica innecesaria que os acabo de soltar, lo que os quiero decir es que hay que hacer cosas diferentes para que ocurran cosas distintas. Hacerse un experto en Amazon está bien, pero, ¿sabes que podrías "petarlo" también en la plataforma si simplemente fueses a un evento literario? Sal del cuadrado y ve a por el jodido cubo.

Tomando de guía e inspiración el libro de Nohelis Ruiz, Networking para dummies (¡lee mi reseña aquí! - uno de los mejores libros que he reseñado en lo que va de año -), os quiero dar algunas claves para que empecéis a hacer networking y para que eso os reporte beneficios en todos vuestros libros. Se acerca la primavera, y con ella las ferias de libros, las presentaciones y los eventos literarios. Los pájaros cantan y las nubes se levantan. ¿Qué más le podemos pedir a la vida? No es tiempo para quedarse en casa mirando el ranking de Amazon (y si lo haces, al menos lee alguno de mis artículos sobre promoción en Amazon aquí, aquí o aquí), ¡vayamos a conocer a nuestros lectores y compañeros en persona! 

El término networking es como el término mindfulness, en mi opinión. Es una forma de renombrar algo que ha existido desde siempre. En el caso del networking, se podría traducir en hacer contactos que luego darán lugar al boca a boca


Así pues, el primer consejo que te quiero dar en la publicación de hoy es: SAL A LA CALLE. Busca eventos literarios, márcalos en tu calendario y hazte un tour en los próximos meses. 

Ahora bien, ¿cómo hacemos networking cuando estemos en dichos eventos? Tres reglas de oro:
  • No vayas a saco a vender tu libro
  • No colecciones contactos como quien colecciona cromos 
  • No te escondas detrás las esquinas 
Aunque vender tus libros es importante, más importante es hacerte un hueco en la memoria de tus nuevos contactos. Para ello, olvídate de intentar colocar tus novelas a todo el que pase, y céntrate en charlar con los asistentes. Simplemente charlar. Interésate por ellos y te aseguro que ellos se interesarán por ti. Si te encuentras con lectores, pídeles y sígueles en sus redes sociales. Pregúntales por sus gustos. Hazte su amigo. Y hazlo de corazón. Ve a los eventos a disfrutar, a aprender, a escuchar, y lo demás llegará solo. Para ello, claro está, debes vencer tu timidez. Y te lo dice alguien que es incapaz de aceptar proposiciones (y ya me han hecho muchas) de subir a mesas para charlas o debates. Pero al menos, podemos dar una vuelta entre el gentío y practicar un poco el face to face, ¿no? Los tímidos algún día conquistaremos el mundo, ya veréis. 

Para evitar coleccionar contactos, lo óptimo es que una vez que llegues a tu casa, no te olvides de ellos, sino que los mantengas. Escríbeles un correo al día siguiente (sugerencia sacada directamente del libro de Nohelis Ruiz) para que sigáis conectados y sigue interaccionando con ellos. Obviamente, si has hablado con cuarenta personas, quizás solo te han resultado interesantes 15. Pues mima a esas 15 personas. 


Y si alguna vez te bloqueas y no sabes por dónde empezar, lo tienes fácil: DAR antes que querer recibir. Para ello, usa la pregunta mágica: ¿En qué puedo ayudarte? Sé por experiencia, por mi día a día, y también, por mi formación en psicología, que las personas siempre tienden a devolverte la ayuda.

📆 Ejercicio extraído del libro Networking para dummies, de Nohelis Ruiz: Piensa en las últimas diez personas con las que te has relacionado profesionalmente. ¿Qué te pueden aportar? (Anótalo en un cuaderno, vamos a hacer las cosas bien). Y lo más importante: ¿Qué puedes aportarles tú a ellos? (¡Escríbelo también!).



Quiero remarcar mucho esta parte: qué puedes aportarles tú a ellos. Piensa en los blogs literarios. Es una práctica bastante habitual que los escritores nos contactéis para pedirnos favores: una reseña, una entrevista, ayuda en la difusión de vuestras novelas... Pero, ¿cómo nos ayudáis vosotros a nosotros? A veces (y no es un reproche), ni si quiera comentáis las reseñas que hacemos de vuestras novelas (¿tanto tiempo os lleva dejar un comentario de agradecimiento?). Un blog se nutre de comentarios (si un blog te gusta, coméntale a menudo), las redes sociales también (si no tienes tiempo para leer las entradas del blog que te gusta, interacciona con él por sus redes). Un blog también necesita difusión (podéis compartir nuestras publicaciones). Los escritores podéis aportar valor a vuestros lectores. Así que, si antes que pedir, dais, vuestro valor intrínseco aumentará muchísimo en la opinión de aquel al que pedís ayuda. 

"No hay que vender. Hay que dejar huella".

Por último, en el entorno online también se puede hacer networking, de hecho, es seguramente el entorno en donde más lo hacemos, incluso inconscientemente. ¿Cómo podéis saber si estamos gestionando bien vuestros contactos online? ¿Cómo saber si vuestro networking 2.0 es efectivo? Si hay interacción. Para mí está claro. Y esto es una aportación personal basada en mi experiencia. Si en tus redes tus contactos te hablan, te preguntan cosas, comparten tu contenido, te dejan sus "me gusta" y al fin y al cabo, son sujetos activos, vas por buen camino. Además, puedes saber con quiénes has hecho un networking más acertado porque serán los contactos que más te comenten y los más hablen contigo en la red. Ahí te puedes preguntar: ¿qué hice con ellos que no he hecho con el resto? Quizás hacerles más caso, quizás les brindaste ayuda en un momento determinado, quizás... Pero tienes un buen hilo del cual tirar ;)

¿Qué te parece a ti el networking? Cuéntame:

¿Vas a asistir a algún evento literario en los próximos meses? ¿A cuál? 
¿Cómo son tus contactos online: activos o pasivos?
 ¿Te puede la timidez en los eventos físicos?
¿Habías oído hablar alguna vez de networking?



Muchas gracias por leer mis publicaciones y por aportar valor a mi web.